Reloj de acero con las agujas marcando las 10:10

¿Por qué los relojes marcan las 10:10? La sonrisa que vende tiempo

Haz la prueba. Abre un catálogo, entra a una relojería o mira el anuncio de cualquier marca. Casi todos los relojes dicen lo mismo: diez y diez. Ni las nueve, ni las cinco y media. Diez y diez.

Llevo años ajustando agujas detrás de un mostrador y te confieso algo: cada reloj que sale de la caja para la vitrina pasa por mis manos y termina exactamente ahí. No es un tic de relojero loco. Es una de las decisiones de diseño más estudiadas de la industria.

Primero, los mitos (porque son muchos)

Si preguntas, alguien te dirá que las 10:10 recuerdan la hora en que murió Lincoln. Otro jurará que fue Kennedy. Un tercero hablará de una bomba atómica.

Ninguno es cierto. Lincoln recibió el disparo cerca de las 10:15 de la noche y murió a las 7:22 de la mañana siguiente. A Kennedy le dispararon a las 12:30. Las fechas no calzan, las horas tampoco. La verdad es más simple y, a mi juicio, más interesante.

Antes era una cara triste: las 8:20

A comienzos del siglo XX la hora favorita de los anuncios era otra: las 8:20. Tenía lógica. Las agujas quedaban simétricas y dejaban despejada la parte superior de la esfera.

El problema es que las 8:20 dibujan una boca hacia abajo. Un reloj con cara de lunes por la mañana. Hacia los años veinte algunas marcas empezaron a girar la mueca, y en las décadas siguientes la industria entera se pasó a las 10:10. Timex, por ejemplo, contó que abandonó las 8:20 precisamente porque sus relojes parecían estar frunciendo el ceño.

Las tres razones reales de las 10:10

1. Enmarca el logo

Casi todas las marcas ponen su nombre bajo el 12. Con las agujas en V abierta, el logo queda enmarcado como en un escenario. Además, las agujas no tapan las subesferas ni la ventana de fecha, que suelen ir a las 3, a las 6 o a las 9.

2. Simetría

El ojo humano descansa en lo simétrico. Dos agujas abiertas en igual ángulo se leen como orden, como un objeto bien hecho. Y en un reloj, la sensación de precisión lo es todo.

3. Una sonrisa

Esta es la que más me gusta. Las 10:10 parecen una cara sonriendo, o unos brazos levantados en señal de victoria. Un portavoz de Swatch lo resumió así ante la prensa: los relojes sonríen en vez de mostrar la cara de un hombre triste.

Lo que dice la ciencia

En 2017, un grupo de investigadores publicó un estudio en la revista Frontiers in Psychology que puso a prueba la idea. Mostraron el mismo reloj marcando tres horas distintas: 10:10, 8:20 y 11:30.

Las 10:10 generaron más agrado que las otras dos, y los participantes asociaron espontáneamente esa posición con una sonrisa y las 8:20 con un gesto de enojo. También mostraron más intención de compra frente a la hora neutra. Lo que los relojeros intuían hace un siglo, el laboratorio lo confirmó.

Los obsesivos del segundo exacto

Algunas marcas llevaron esto al extremo. Timex ajusta sus fotos a las 10:09:36. De Rolex se dice que fotografía sus modelos a las 10:10:31. Hay marcas que se quedan en las 10:08 o 10:09 para que las agujas no se monten sobre los índices.

¿Por qué el segundero en un lugar tan preciso? Para que no tape nada importante y, de paso, equilibre la composición. Cuando un objeto mide el tiempo, hasta el segundo en que lo fotografías es una decisión.

Cómo usar este truco a tu favor

Si vas a fotografiar tu reloj para redes sociales, o vas a regalarlo y quieres que la primera impresión sea perfecta, ponlo a las 10:10. Funciona igual en un análogo de acero clásico que en uno con correa de cuero. Revisa nuestra colección de relojes de acero y verás la sonrisa repetida en cada foto.

¿Y los digitales? Muchas marcas también muestran 10:10 en la pantalla. Pura tradición.

Preguntas frecuentes

¿Las 10:10 tienen relación con la muerte de Lincoln o Kennedy?

No. Es un mito. Ninguno de los dos hechos ocurrió a esa hora.

¿Qué hora se usaba antes de las 10:10?

Principalmente las 8:20, que se abandonó porque daba la impresión de una cara triste.

¿Debo dejar mi reloj en 10:10 cuando no lo uso?

No hace falta. Si es de cuarzo, déjalo funcionando; si se detiene, cambia la pila a tiempo. Lo explicamos en nuestra guía para cuidar tu reloj.

Un reloj que sonríe

Pienso a veces en esto mientras acomodo la vitrina: decenas de relojes detenidos a la misma hora, sonriéndole a quien pasa. Es una hora que no existe para nadie y, al mismo tiempo, es la más vista del mundo.

Quizás por eso me gusta tanto. Las 10:10 no marcan un momento. Marcan una promesa: que el tiempo que viene puede ser bueno. En Foucault lo decimos de otra forma: el momento es ahora. Y conviene recibirlo sonriendo.

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